sábado, 22 de enero de 2011

Primeras experiencias con stop motion

Estos dos videos son, respectivamente, mi primer y segundo "experimentos" con la técnica de stop motion. Una breve e interesante reseña de su historia puede leerse acá. Básicamente se trata de registrar una imagen, detener la cámara, modificar la imagen, registrar el siguiente fotograma, detener la cámara, modificar la imagen... Más o menos ad æternum, o hasta determinar que se ha logrado el efecto deseado. Los trabajos mas conocidos son quizá los realizados en plastilina, pero se puede hacer con casi cualquier objeto inanimado o animado inclusive.
Los dos trabajos que presento acá son sobre todo para experimentar e ir aprendiendo la técnica, así que son muy breves, no demasiado elaborados, y, en definitiva, de principiante, encima autodidacta!
El primero, Una flor, está hecho en base a dibujos. El segundo (Pies) es una sucesión de fotografías del natural. Para unir las imagenes utilicé un programa muy sencillo, el JPGVideo, y luego el Windows Movie Maker para los títulos, créditos y efectos.
Ahora si, sin mas preámbulos, espero que los disfruten!







miércoles, 12 de enero de 2011

Carta abierta al Miércoles

Miércoles: 

Disculpame que te increpe tan de sobresalto, y de esta manera un tanto oprobiosa. Pero te lo tengo que decir. Qué día mediocre que sos. El problema es muy simple: con vos nunca se puede estar segura, porque al final ves todo gris, no sos ni muy muy, ni tan tan, y al final resultaste un tibio. Obstáculo inevitable como peaje de autopista hacia el fin de semana. No te pareces al solemne Lunes, ni al despreocupado Viernes; mucho menos a ese fiacún del Domingo. Ellos se posicionan ante el calendario y en la agenda dejan asentada su personalidad, nos guste o no. En cambio vos terminas pivotando entre Martes y Jueves, par de picarones, y te amoldas a la rutina que mas te convenga según sople el viento. No es tu culpa tampoco esta condición estructural que te ha impuesto el gregoriano, sin consultarte siquiera. Pero esta actitud de ni fu ni fa va a terminar mal, y siempre termina pagando el que queda en el medio, acordate...

martes, 11 de enero de 2011

Sobre la simplicidad y una nostalgia con alegría

Me gustan las cosas simples. El misterio, la presuntuosidad, a veces no esconden mas que superficialidad, falta de originalidad, una falla en la capacidad de generar interés por si mismo que es reemplazada por una capa de secreto que pretende producir atracción, a la larga, artificial. En las cosas simples, en cambio, puede habitar una gran sabiduría, que no necesita rodearse de adornos, ni de ningún ceremonial. 

Que quede claro que por simplicidad no me refiero a vulgaridad, ni falta de inventiva, ni banalización del lenguaje ni del conocimiento. Todo lo contrario; simplicidad significa claridad de ideas, capacidad para hacer llegar el mensaje de manera concisa e inteligible, capacidad de generar empatía emocional e intelectual, sin prescindir por ello de reflexión, de trabajo, de profundidad intelectual.

Ayer falleció María Elena Walsh, una gran escritora que desde hace cerca de sesenta años escribía para niños y adultos. Creo que es sin duda un claro ejemplo de lo que estoy tratando de decir. Sus letras de canciones, poemas, y sus prosas buscan allanar el camino del lector, llegar, acercarse, desde la belleza y la simplicidad enviar un mensaje mucho mas complejo, profundo, "serio". Es por eso que sus canciones infantiles nos siguen acompañando el resto de la vida, ya que al crecer le vamos encontrando nuevos accesos, lecturas, reinterpretaciones, sin perder la belleza de su poesía. Es lo que durará para siempre. Porque la gente que ha vivido con alegría, con plenitud, y deja su obra, nunca se va.

Adiós Hasta siempre..

sábado, 8 de enero de 2011




Algunas veces nos toca ser testigos de algo único, por casualidad. Y en contados momentos, nos regalan un poco de paz.

viernes, 7 de enero de 2011

Zambullida

Sumergirse en esa otra realidad más pacifica, más calma, intrauterina, primigenia. Otro mundo: el sonido, la luz, la gravedad, la consistencia misma de la cosas se manifiestan y se perciben diferentes. El sol concurre siempre desde arriba, en haces de luz oscilantes que bailan con el oleaje y se multiplican en infinitos reflejos, para apagarse y dejar paso a la oscuridad a medida que se penetra en lo profundo.
Perderse, entonces, en el agua y en una misma; desvanecer la frontera que separa el adentro y el afuera,  lo superficial y lo profundo, para dar paso a una comunión, a una identificación al menos, entre ese mundo de calma y equilibrio y el espíritu por lo general tormentoso del ser humano. 
Anhelo de libertad que puede conseguirse, tal vez, un instante. Luego hay que regresar a la superficie, al mundo de solido suelo, donde el sol quema sin piedad, el viento seca, el ruido se propaga certero y directo, los cuerpos pesan. Pero en ese regreso el alma no es la misma, trae consigo vestigios de ese otro mundo menos tocado por el hombre, más natural y equilibrado. Entonces, ya nada será lo mismo, veremos la crudeza de la superficie con mayor compasión, con mayor belleza.

jueves, 6 de enero de 2011

I. 2011

No voy a hablar del Año Nuevo, ni de las fiestas en general, es un tema cuya recurrencia epocal prefiero obviar.
Si voy a comentar que para comenzar con renovado ímpetu este blog estrena una bella cabecera artísticamente elaborada por mi amiga personal, pero, en primer lugar, talentosicima diseñadora gráfica, Erica Schmidt. (Me debes unas papas). L@s interesad@s pueden ver una pequeña muestra de su trabajo acá o haciendo clic en la imagen que aparece en el lateral.
Producto de una noche fernetera, unas papas, y dos hamburguesas por parte de la diseñadora, le damos la bienvenida!

domingo, 14 de noviembre de 2010

Es tan facil...

...ser feliz que a veces se me olvida.
Por suerte últimamente siempre hay una persona dispuesta a recordarmelo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cosas que una hace para no estudiar...

  • Desayunar largo y tendido.
  • Ordenar los papeles, libros, cartucheras, etc.
  • Ir a sentarse, percatarse de que el lugar no presenta un orden idoneo para el estudio, por ende ordenarlo.
  • Preparar el mate.
  • Zapping.
  • Volver a poner la pava porque el agua se enfrió mientras hacíamos zapping.
  • Llegar al escritorio, darse cuenta de que hay muchos mosquitos, por ende prender un vela de citronella.
  • Discutir con padres durante un rato, por alguna nimiedad, sin que ellos nos presten atención.
  • Desistir de la pelea, para continuar buscando la vela de citronella.
  • Zapping.
  • Finalmente sentarse en el escritorio.
  • Prender la computadora.
  • Ir directamente a facebook.
  • Escribir este post.
  • Sentarse decididamente ante los libros.
  • Ya está el almuerzo, sigo a la tarde.
... y el parcial es mañana.

domingo, 19 de septiembre de 2010

"Los años pasan, si..."

Y no vienen solos. A mis prístinos 21 años lo estoy descubriendo en carne propia. Ya no soy lo que solía ser, la vejez se apodera de mi implacablemente.
El otro día, sin ir mas lejos, utilicé, para referirme a la mujer de un compañero de la facultad que es mas joven que el, la palabra jovencita. Es una mina que supera los 30, y yo dije, "la señora de fulano de tal es jovencita". No estoy bien. 
También tengo problemas de memoria. Por ejemplo, en un quiebre del estudio, y mientras hablaba por teléfono con mi novio, decidí prepararme un café. Puse la pava en el fuego, luego hay un espacio en blanco, en el que yo no recuerdo haber hecho nada. Mientras esperaba que se calentara el agua busqué alguna cosa en la computadora. Acto seguido, voy a preparar el café y descubro que la pava está pagada sobre la hornalla. Pienso que olvide prender el fuego, y me doy vuelta para buscar un encendedor, descubriendo una jarra con café recién preparado, espera impaciente para serme servido. No recuerdo cuando lo preparé. 
Lo terrible de mi situación es que empeora. Ya no se cuanto tiempo estaré en capacidad de disfrutar de los escasos placeres de la juventud que aún me quedan. Pronto comenzaré a molestarme con los ruidos y la música a alto volumen; me acostaré temprano y me levantaré al alba; pasearé por el barrio, a paso lento, haciendo los mandados con un changuito, vestida con largas polleras negras, medias de nailon y alpargatas, recolectando chismes en cada parada.
Sigo envejeciendo, a paso acelerado, indefectiblemente.
Desconozco las causas de esta senectud prematura, pero me he resignado a aceptarla, y soportarla con toda la juventud de mi anciana presencia.