martes, 4 de septiembre de 2012

Búsqueda implacable


Buscaba la lógica en todos lados. La buscó en las matemáticas y en la filosofía (pero eran demasiado abstractas). La buscó en los modelos macroeconómicos, en la política internacional y en el sistema electoral. La buscó en las religiones. La buscó en las revistitas de enigmas, sudokus y crucigramas. La buscó en la naturaleza (pero era demasiado perfecta). La buscó entre los almohadones del sillón y bajo la alfombra. La buscó en la gramática, semántica, sintáctica (pero siempre aparecía una excepción a la regla). La buscó en internet y en las páginas amarillas. La buscó en la calle a pleno sol y en oscuras habitaciones perdidas. La buscó en el desván. La buscó en las ciencias naturales y en las sociales (y se le cayeron encima todos los paradigmas). La buscó con lupa. La buscó en el aeropuerto, en la estación de ómnibus y en la del ferrocarril. La buscó en mapas y en la guía telefónica. La buscó cuesta arriba y cuesta abajo. La buscó sin exceptuar sábados, domingos ni feriados. La buscó con entusiasmo y con desgano. La buscó llueva, nieve o truene. Día tras día la siguió buscando.

Hasta que un día se encontró con esa persona. Y ya no le importó la lógica.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Aprendizajes

Es todo cuestión de aprendizaje. De enseñarse a una misma a buscar el equilibrio; a tratar de disfrutar cada instante vivido; a lograr que hasta las situaciones mas complicadas puedan ser experimentadas desde el lugar de una vivencia y no de un suplicio; a no perder la creatividad; a saber cuando avanzar, cuando reflexionar y cuando comprarse un cuarto de chocolate, frutillas a la crema y banana split mientras una de Woody Allen.
Igual hay cada alumna...

viernes, 31 de agosto de 2012

De absolutismos y otras relatividades

Empecemos por lugares comunes. Cuando yo era chica, como suele suceder, papá y mamá eran todo. Y luego ese todo pasó a ser una cuadra, un barrio, una escuela. Entonces crecí y fui tomando consciencia de que existía un mundo, y personas que lo habitan; gente con vidas propias y problemas, muchas veces producto de la injusticia que ese mismo mundo ejercía sobre ellos. El descubrimiento de la injusticia me indignó de gran manera, al punto que comencé a tratar de buscarle una explicación. Llegue a concluir que la existencia de la desigualdad no podía ser algo natural, sino un producto de las decisiones humanas, por ende, una cuestión política. En ese caso, me dije, la política lo es todo, hay que cambiar la política para cambiar la iniquidad. 

En este orden de razonamientos era lógico que me inclinara hacia las humanidades y entré en la facultad, en una de esas carreras poco frecuentadas y menos presupuestadas, con propósitos anacrónicos y utópicos de los que no me avergüenzo.  

Pero hete aquí que una empieza a recorrer (en el papel, claro está) épocas y lugares diferentes, se da cuenta de las similitudes pero también de los matices que forjan las culturas.. Y voila, ahí aparece esa palabrita mágica que presenta el don de la ubicuidad, la cultura. Y una empieza a pensar que si todo está atravesado por la cultura, entonces, ¿no será todo la cultura?

Podrán imaginarse que este devaneo intelectual causó no poca mella en mi ánimo. Con tal confusión epistemológica, decidí consultar a un profesional de la psique para que me ayudara a orientar mis ideas. Con resultados dudosos. La conversación fue mas o menos así:

Psicólogo: - ¿Cual es tu problema?
Yo: - Bueno... Verá, resulta que mi problema es que la humanidad... La injusticia... No se que cambiar... Digamos que mi problema es todo.
Psicólogo: - Todo es nada.

Y con este para nada enigmático mantra sonando en mi cabeza volví a mi casa.

Decidí mandar al diablo a la cultura, la política, las humanidades, la escuela y hasta a mis viejos.

Entonces de vuelta en mi barrio, pude ver a esas personas que viven su vida como pueden, que luchan la diaria por solucionar sus problemas inmediatos en pos de una vida mejor. Y me pregunto si todo eso no tendrá que ver con la tan reiterada cultura; si la cultura no es también política, y si lo político no es un elemento inseparable de la cultura... Y si no vale la pena empezar de vuelta, a trabajar desde abajo, a ver si podemos recrearlo un poco todo.

jueves, 8 de marzo de 2012

Dispersa

...chorreando por el piso, la silla, el teclado, el monitor, en una masa informe y movediza, que se contorsiona rítmicamente dilatándose con el calor y encogiéndose con el frío, conservando apenas una porción de autocontrol y voluntad, lo justo para que lo que en un tiempo fueron mis dedos se desplacen por el teclado y ensayen estas líneas...

martes, 6 de marzo de 2012

Femme de lettres

A un cuaderno lo llené de palabras. Estás tenían (o se los di después, no importa) significados, que se convirtieron en recuerdos. Algunos de ellos se difuminaron pronto, o los expulse porque dejaron de ser míos; otros echaron raíces hondas, y crearon en mí memoria. 
Ahora toda mi vida pasa por ella, es lo que me instala en el mundo y a la vez me diferencia. Hasta el final será lo único que yo, a pesar de todo, supe ser. Y en el final, igual que yo, será un susurro que se vaya con el viento. 
Memoria, recuerdos, significados, palabras, viento. Sólo eso somos, y nada más.

domingo, 29 de enero de 2012

Hola de nuevo y Ejercicio Audiovisual

Luego de cierto tiempo de ausencia regreso a este espacio. Ausencia esta provocada por diversos factores, sobre todo el que sucedieran cosas en el "mundo real" que no me dejaban tiempo para plasmar algo acá, y por otro lado cierta falta de ganas de la que no me excuso. El nuevo año viene prometiendo proyectos interesantes por varios frentes, y espero darles batalla con lo que se merecen. En este tiempo también se fueron acumulando algunas cosas en el tintero, que espero ir compartiendo en este lugar.

Por ahora les dejo un video realizado para un ejercicio en el taller de técnica y lenguaje audiovisual que estoy cursando. Es el primero que realizo, muy pequeño y simple, pero espero que lo encuentren simpático. Está hecho a partir de fotografías, editado en el Sony Vegas Pro 8, y el tema musical utilizado es un fragmento de Four o´clock drag interpretado por The Kansas City sex. También agradezco a Mauro que se prestó para algunas fotos!


La sala - Ejercicio Audiovisual from Emilce Fabricio on Vimeo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Pequeñas travesuras

En ocasiones me entrego a esas pequeñas, tontas y maliciosas travesuras intelectualoides, como leer cuentos de Borges (sobre todo en aquellos en los que se nombra a si mismo) con la voz en off de la grandiosa Graciela.

domingo, 9 de octubre de 2011

Pequeño Narciso

Me estoy por bajar del colectivo:

Niño: - ¿Es verdad que cuando yo era chiquito era el más hermoso y más lindo de todos?

Madre: - (Condescendiente) Si...

sábado, 8 de octubre de 2011

Días de estudio

Las temporadas de estudio son ambiguas. Lo primero que siento cuando me percato de que se acerca la fecha de algún examen es... fiaca. Desgano muchas veces acompañado por la súbita inspiración para hacer cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con la materia en cuestión (cosas que, dicho sea de paso, en otras oportunidades generalmente postergo por vagancia). Si logro superar esta primera etapa la siguiente es algo más complicada. Se trata, claro, de nuestro nunca bien ponderado amigo el estrés. 
A veces, en pequeñas dosis, un poco de presión puede servir para bajar a la realidad, poner los pies sobre la tierra, digamos, y de esa manera incentivar el trabajo. No obstante, cuando la ansiedad supera a la capacidad de pensar coherentemente, el resultado es que ya nada logra, literalmente, entrar en la cabeza del estudiando.
Así, cuando me dejo dominar por esta bestia bizantina, no sólo el estudio, sino que mi vida (y a muchas veces, por adhesión, la de mis allegados) se convierte en un suplicio digno del Antiguo Testamento, con ira divina y mujeres golpeándose el pecho incluidas.
Una buena receta para superar esto es encontrar un espacio cómodo, amplio, luminoso y tranquilo; a continuación ordenarlo (importantísimo) e instalarse ahí por el tiempo que sea necesario. Entonces, más allá de los obstáculos que se imponen al comienzo, una vez superado el vértigo inicial (y darme cuenta de que declarar mi ignorancia a los cuatro vientos es menos útil que leer la bibliografía del programa) comienza una fase del estudio que compensa todas las anteriores. Es cebarme unos mates, desplegar libros, papeles y biromes por toda la mesa, y comenzar la tarea de escrutar en los textos, resumirlos, desarmarlos y volverlos a armar; desesperarme a veces; hacer un corte y retomar.
En esos momentos, detenerme un instante y ver el caos que se produjo en la mesa me provoca una sensación de bienestar. Claro que persisten los nervios del examen, las ganas de hacer otras cosas, y no recomiendo este régimen como una rutina diaria, pero cuando los resultados son satisfactorios, o se me ocurre algún chiste absurdo con respecto, por ejemplo, a los borbones, que nadie más entendería sin el encierro diario en los libros de los últimos días, la sensación que queda es la de haber pasado por una mini-cruzada, y sólo por eso vale la pena.
De todas formas, por suerte, ya estoy de vuelta en mí.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Dudas y certidumbres

Hoy me dí una ducha larga, para aclarar la cabeza y las ideas. Lo bueno es que ya se lo que voy a cocinar esta noche. Sin embargo, todavía no se lo que quiero ser cuando sea grande.
Tendré que empezar a darme duchas mas largas, o conseguir una bañera.